El mayor descubrimiento de mi generación es que un ser humano puede alterar su vida alterando sus actitudes.
El mejor placer en la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer.
El mejor predicador es el tiempo, que nos hace llegar a tener aquellos mismos pensamientos que las personas de más edad trataron ante en vano de meternos en la cabeza.
El miedo a envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo la vida que desea. Es equivalente a la sensación de estar usando mal el presente.
El miedo es la única sensación que te hace sudar sin hacer ejercicio.
El miedo reina sobre la vida.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El mundo no envejece, se renueva, se hace más puro, más ágil y sincero, y el porvenir es siempre joven.
El objeto de la vida es más grande desde cerca y el de los deseos es más grande desde lejos.
El ojo del ser humano es como un microscopio que le hace ver el mundo más grande de lo que realmente es.
El optimismo es vida; el pesimismo, un suicidio lento.
El orgasmo es un paroxismo; la desesperación, otro. El primero dura un instante; el segundo una vida.
El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.
El pan y la casa, los chicos que crecen jugando en las plazas a pesar de todo, la vida ¡que hermosa!, siempre y sobre todo de todas las cosas.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
El peso del ladrillo lo hace bailar como un hada por encima y quejarse por abajo.
El principal maestro de los hombres en las acciones de la vida es el infortunio.
El propósito de la vida es vivirla, disfrutar de la experiencia al extremo, extender la mano con impaciencia y sin miedo a vivir experiencias más nuevas y más enriquecedoras.
El pudor de la doncella la hace aparecer mas bella.
El puro es el complemento indispensable de toda vida ociosa y elegante.
El que a bestia hace mal, es más bestia que el animal.
El que acepta sufrir, sufrirá la mitad de la vida; el que no acepta sufrir, sufrirá durante su vida entera.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El que compite por humillar a alguien es un idiota, el que lo hace por la pasión de competir, es un verdadero hombre.
El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo él.