El epitafio es la última tarjeta de visita que se hace el hombre.
El erotismo es cuando la imaginación hace el amor con el cuerpo.
El erotismo está en la aprobación de la vida hasta en la muerte.
El escultor no hace más que llamar, con el cincel y a golpe de martillo, a los guerreros que duermen en las espesuras del mármol.
El espíritu le da significado a su vida, y la posibilidad de su mas grande desarrollo. Pero la vida es esencia para el espíritu, ya que su verdad no es nada si no puede vivir.
El espíritu que arrastra al Ser Humano fuera de la vida, buscando completarse solo en si mismo es un falso espíritu, aunque es al Ser Humano a quien hay que culpar, ya que él puede elegir si entregarse a éste espíritu o no.
El estado es un inmenso cementerio al que van enterrarse todas las manifestaciones de la vida individual.
El estilo de vida americano depende de la ambición, y mi nuevo hombre tiene que carecer totalmente de ambiciones. (. . . ) no le interesará acumular trastos, y la economía depende de eso. Todas tus agencias publicitarias están metiéndote en la cabeza la idea de acumular cada vez más cosas.
El éxito en la vida consiste en seguir siempre adelante.
El éxito está en la vida que uno lleva, en cómo vive, cómo goza, cómo se integra, cómo disfruta de las pequeñas cosas.
El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
El filósofo no se contenta con gustar de la vida, sino que quiere penetrar en ella, reduciéndola, haciéndola consciente, transparente a su razón.
El filósofo, debe hacer filosofía cuando ya la vida ha pasado.
El fin de la religión, de la moral, de la política, del arte, no viene siendo desde hace cuarenta siglos más que ocultar la verdad a ojos de los necios.
El genio hace lo que debe y el talento lo que puede.
El hábito no hace al monje.
El hambre hace ladrón a cualquier hombre.
El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.
El hogar debe ser el refugio sagrado de la vida.
El hombre de talento es aquel que lo hace todo por instinto.
El hombre es un niño que ha dedicado toda la vida a limitarse, a verse limitado y a aceptarse limitado.
El hombre es un pedazo del universo hecho vida.
El hombre hace leyes; la mujer, modales.
El hombre hace suyo un lugar no sólo con el pico y la pala, sino también con lo que piensa al picar y palear.
El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.