De todos es errar; sólo del necio perseverar en el error.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros.
Humano es errar; pero sólo los estúpidos perseveran en el error.
Lo segundo, después de no errar, es vergüenza de haber errado.
Los que dejan al rey errar a sabiendas, merecen pena como traidores.
Muy pocos aciertan antes de errar.
Sólo de un modo se puede acertar; errar, de infinitos.