No hay revolución sin revolucionarios - los revolucionarios de todo el mundo somos hermanos.
No se trata de la meta. Se trata de crecer para convertirse en la persona que puede lograr esa meta.
Nos reímos del honor y luego nos sorprendemos de encontrar traidores entre nosotros.
Nuestra existencia no es mas que un cortocircuito de luz entre dos eternidades de oscuridad.
Nuestra sociedad es masculina, y hasta que no entre en ella la mujer no será humana.