Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Cómo decir, amor, en qué momento te rompes dulcemente entre las manos, sin quejas, sin recuerdos, sin arcanos y tal vez sin temor ni sufrimiento.
Como meta, la arquitectura debe proponernos la creación de relaciones nuevas entre el hombre, el espacio y la técnica.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
He buscado en tu cuerpo la canción. Alguien lleva un tesoro entre las manos.
Las ideas son capitales que sólo ganan intereses entre las manos del talento.
Mis intenciones no son otras que el evitar la efusión de sangre entre hermanos.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Por ejemplo. . . , a veces, estando conmigo a solas, con tus manos entre las mías. . . , como ahora. . . , hemos pasado horas enteras en silencio. Sin decirnos una sola palabra, pero sin sentir el vacío entre nosotros. Y a eso llamo yo cariño, ¿comprendes? a esa plenitud tranquila, que sólo siente uno. . . Entre los suyos.
siempre recordaré tu desnudez entre mis manos, tu olor a disfrutada madera de sándalo clavada junto al sol de la mañana; tu risa de muchacha, o de arroyo, o de pájaro; tus manos largas y amantes.
Vale más caer entre las garras de los buitres que en las manos de los aduladores, porque aquéllos sólo causan daño a los difuntos, y estos devoran a los vivos.
Volveré a mi tierra. Volveré. Pondré mi frente entre sus manos. El calor del surco entrará en mis ojos hasta el alma. No rehusaré su calle ni su puerta. No rogaré que me ame, porque su corazón me ha esperado por años y nieblas. Siempreviva.
¡Toda la primavera dormía entre tus manos!.
A la gente las ideas le parecen aburridas porque no distinguen entre las ideas vivas y las que están amontonadas en un estante.
A manos frías, corazón ardiente.
A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas.
A veces, lavándonos las manos, nos ensuciamos la conciencia.
Abriéndose paso entre la multitud, una amapola en su mano.
Ahoga entre tus labios mi tristeza, y esta inquietud punzante que ya empieza a taladrar mi sien con sus latidos.
Ahora estoy ensayando un experimento muy frecuente entre los autores modernos, es decir, escribir acerca de nada.
Algún día la ciencia puede llegar a tener la vida del hombre en sus manos y, haciendo estallar el mundo la especie humana puede incurrir en un suicidio colectivo.
Alguna vez en la vida volveré por esa senda, haciendo el mismo camino entre tu rancho y la acequia.
Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.
Algunos hay que parecen zurdos de las dos manos.