Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Los hombres y las mujeres se mezclan tan bien como el aceite y el agua. Por eso hay que estar agitándolos constantemente.
Los ingleses tienen el milagroso poder de convertir el vino en agua.
Los pétalos de la rosa amarilla. ¿Tiemblan y caen al ruido de los torrentes de agua?.
Los suspiros son aire y van al aire. Las lágrimas son agua y van al mar, dime mujer, cuando el amor se olvida, ¿sabes a donde va?
Mala cosa es tener un lobo cogido por las orejas, pues no sabes cómo soltarlo ni cómo continuar aguantándolo.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Más daño hace el enemigo al que huye.
Mas vale tener un enemigo conocido que un amigo a la fuerza.
Me lavo los pies El agua sale de la cubeta ¡Cómo la primavera!.
Mi piel está grabada con tus señales y no hay viento ni agua que pueda lavarlas sin dejar mi nombre borroso, desteñido y sin sonrisa.
Mi silencio les estorba. Yo era como botella al revés cuya agua no puede salir porque la botella está demasiado llena.
Nadie diga "de esta agua no beberé".
Nadie puede beber agua de un espejismo.
Navega, velero mío, sin temor, que ni enemigo navío ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes cartas que no leas.
Ningún amigo como un hermano; ningún enemigo como un hermano.
No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
No daria ni para un sorbo, agua limpia y clara, y sin embargo ¡Que cosa tan sagrada!.
No existe peor enemigo que un mal consejo.
No hay contra el desleal seguro puerto / ni enemigo mayor que el encubierto.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
No hay enemigo pequeño.