Sólo hay una cosa en el mundo peor que estar en boca de los demás, y es no estar en boca de nadie.
Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.
Toda aflicción que llega acaba por irse. Así sucede con las glorias y las tragedias del mundo.
Todo el mal que puede desplegarse en el mundo se esconde en un nido de traidores.