Los sabios están satisfechos cuando descubren la verdad, los necios cuando descubren la falsedad.
Los santos esculpidos han ejercido en el mundo mucha mayor influencia que los vivos.
Los únicos ideales que vale la pena tener son los que puedes aplicar a la vida diaria. Y al mundo.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.