Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando están desnudas.
Las nociones de rectitud e ilicitud, justicia e injusticia, no tienen lugar en la guerra.
Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón.
Las personas no estan jamás tan cerca de la estupidez como cuando se creen sabias.
Las tres cosas que más me gustan en el mundo son el silencio, la soledad y los espacios vacíos.
Leída cuidadosamente, la biblia es la fuerza más potente para el ateísmo jamás concebida.
Llamar a las mujeres el sexo débil es una calumnia; es la injusticia del hombre hacia la mujer.
Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil.