La pequeña pantalla es la barraca de feria donde el pueblo viene a ver las maravillas del mundo.
La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
La poesía de mañana, despues de la catastrofe del mundo, habra de ser reflejo del temblor universal.
La reina del mundo es la fuerza y no la opinión; pero es la opinión quien usa de la fuerza.