La admiración por los libros me llevó a escribir. Yo admiraba a la gente por transferencia.
La adquisición de cualquier conocimiento es siempre útil al intelecto, que sabrá descartar lo malo y conservar lo bueno.
La brevedad es el alma del ingenio.
La buena vida es una vida inspirada por el amor y guiada por el conocimiento.
La ciencia es el conocimiento organizado.
La cólera da ingenio a los hombres apagados, pero los deja en la pobreza.
La confianza sirve en las conversaciones más que el ingenio.
La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento.
La crítica convertida en sistema es la negación del conocimiento y de la verdadera estimación de las cosas.
La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros.
La duda es la llave del conocimiento.
La gente que escribe libros, rara vez son intelectuales. Los intelectuales son gente que hablan sobre los libros que han escrito otros.
La humanidad progresa. Hoy solamente quema mis libros; siglos atrás me hubieran quemado a mi.
La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento. Son los que saben poco, y no los que saben más, quienes afirman tan positivamente que este o aquel problema nunca será resuelto por la ciencia.
La imagen del tiempo transcurrido se refleja en mi memoria.
La improvisación es la verdadera piedra de toque del ingenio.
La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.
La inteligencia es lo más puro de todas las cosas. Tiene un conocimiento total de cada cosa y es la máxima fuerza.
La interpretación del sueño es la vía regia hacia el conocimiento de lo inconsciente.
La intuición es el conocimiento interno, la guía de nuestra misión.
La inversión en conocimiento paga el mejor interés.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
La lectura equipa la mente sólamente con los materiales para el conocimiento, es pensando como hacemos nuestros esos conocimientos.
La lectura es placer, conocimiento, emoción, enajenación.
La ley no ha sido establecida por el ingenio de los hombres, ni por el mandamiento de los pueblos, sino que es algo eterno que rige el Universo con la sabiduría del imperar y del prohibir.