Todo nuestro conocimiento arranca del sentido, pasa al entendimiento y termina en la razón.
Todos los libros pueden dividirse en dos clases: libros del momento y libros de todo momento.
Una conversación con un hombre sabio vale más que diez años de estudio en libros.
Yo en todos los libros acostumbro a leer el prefacio, porque a veces suele ser lo mejor de la obra.
¿De que sirve el ingenio cuando no nos divierte? No hay nada más fatigoso que un ingenio triste.