Nuestra conducta es la única prueba de la sinceridad de nuestro corazón.
Nuestra envidia dura siempre más que la dicha de aquellos que envidiamos.
Nuestra existencia no es mas que un cortocircuito de luz entre dos eternidades de oscuridad.
Nuestra fuerza esta en nuestro ideal con nuestra pobreza, no en la riqueza sin ideales.
Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.
Nuestra Patria ha de ser libre e independiente de toda Potencia extranjera o se hunde la isla.
Nuestra sociedad es masculina, y hasta que no entre en ella la mujer no será humana.