El horizonte es negro, la tempestad amenaza; trabajemos. Este es el único remedio para el mal del siglo.
El humo dibuja en este momento el primer cielo del año.
El más bello instante del amor, el único que verdaderamente nos embriaga, es este preludio: el beso.
El mayor logro de este país, en la transición, fue la creación de una derecha y una izquierda tolerantes y modernas. Y eso se consiguió gracias a que unos y otros arrinconaron a sus propios energúmenos.
El mejor director es el que no puedes ver.
El mejor placer en la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
El mundo es una gran paradoja que gira en el universo. A este paso, de aquí a poco los propietarios del planeta prohibirán el hambre y la sed, para que no falten el pan ni el agua.
El mundo esté lleno de esos seres incompletos que andan en dos pies y degradan el único misterio que les queda: el sexo.
El odio ha causado muchos problemas en este mundo y no ha solucionado ni uno.
El pasado es la única cosa muerta cuyo aroma es dulce.
El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar.
El pasado es un cubo lleno de cenizas.
El pasado es un lugar de referencia no un lugar de permanencia.
El pasado es un país lejano.
El pasado es un prólogo.
El pasado no tiene poder sobre el momento presente.
El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado.
El pasado siempre está presente.
El pasado te podrá servir como trampolín, nunca como sofá.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
El pesimismo es un juego seguro. Así no puedes perder nunca, solo puedes ganar. Es el único punto de vista desde el que nunca te sentirás decepcionado.
El poeta escribe para un futuro que no va a conocer.
El presente es la viviente suma total del pasado.