No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país.
No tienes lo que mereces, tienes lo que no puedes esquivar.
No vinimos a este mundo para ver pasar las liebres.
No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.
Nosotros representamos el futuro de Pakistán, un futuro en el que no tiene cabida la ignorancia, la intolerancia, y el terrorismo.
Nuestro sueño, cuando lo seguimos, es el mejor pronosticador de nuestro futuro.
Nunca aconsejéis a un hombre que desconfíe de una mujer con la que ya esté casado. Es demasiado tarde para él.
Nunca pienso en el futuro. Llega enseguida.
Nunca pienso en el futuro. Llega suficientemente temprano.
Nunca se sufre tanto por amor como cuando volvemos a ver el objeto amado, o mejor cuando este está ausente
Nunca se sufre tanto por amor como cuando volvemos a ver el objeto amado, o mejor cuando este está ausente.
Para escribir este poema, pasé años buscándome las manos. Debí quitarme telarañas de los ojos; poner mi corazón al ritmo de las circunstancias más que al de las novias efímeras y, sobre todo, no olvidar que el poema es la síntesis de toda una vida.
Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.
Patriotismo es tu convencimiento de que este país es superior a todos los demás porque tú naciste en él.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Personalmente, yo prefiero mirar hacia el futuro en donde un programa de computadora gane el título mundial de ajedrez. La humanidad necesita una lección de humildad.
Pobre. La más pobre de las regiones ¡Pero sientan este frescor!.
Podemos ser felices en la medida en que sabemos olvidar.
Por muy poderosa que se vea el arma de la belleza, desgraciada la mujer que sólo a este recurso debe el triunfo alcanzado sobre un hombre.
Por un clavo se perdió una herradura, por ésta un caballo, y por éste el jinete, que fue capturado y muerto por el enemigo.
Prácticamente no hay nada imposible en este mundo si simplemente pones tu mente en ello y mantienes una actitud positiva.
Procuramos olvidar lo que, traído a la memoria, nos entristece.
Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado.
Puede que nuestro papel en este planeta no sea alabar a Dios sino crearlo.
Puede ser que la religión esté muerta. Si es así, mejor intentemos descubrir otras fuentes de fuerza moral, antes de que sea demasiado tarde.