Casarse está bien. No casarse está mejor.
Casi siempre lo mejor de la vida conciste en no hacer nada en absoluto, en pasar el tiempo reflexionando, rumiando todo ello. Quiero decir pongamos que alguien comprende que todo es un absurdo, entonces no puede ser tan absurdo porque uno es consciente de que es un absurdo y la consciencia de ello es lo que le otorga sentido. ¿Me entienden? Es un pesimismo optimista.
Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación.
Casi todo lo humano está en la infancia. Cuando esa etapa ha sido feliz, sana, llena de afecto y bien enfocada, uno sale fuerte para todo.
Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo.
Como duele gastar el instante en el que tú ya no está, como cuesta luchar con las cosas que no vuelven más.
Como el camino terreno está sembrado de espinas, Dios ha dado al hombre tres dones: la sonrisa, el sueño y la esperanza.
Como todo el que no está enamorado, él piensa que se puede elegir a la persona amada en base a interminables deliberaciones sobre sus ventajas e inconvenientes.
Como un mar, alrededor de la soleada isla de la vida, la muerte canta noche y día su canción sin fin.
Con facilidad se adquiere lo preciso para la vida.
Con la edad viene la confianza. Me encanta tener esta edad. Confío en mí misma y estoy cómoda con quién soy.
Con la música, la vida tiene más sentido.
Conóceme cual soy ¡Soy la verdad! Agua, tierra, llama, aire, éter, vida, mente, individualidad, esos ocho forman mi espectro actual y están suspendidos de mí, como cuelgan las perlas de su hilo.
Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida.
Convidar es asumir la responsabilidad del bienestar del convidado durante el tiempo que está bajo nuestro techo.
Cree que la vida vale la pena y tu creencia ayudará a crear el hecho.
Créelo en tu corazón, que estás destinado a vivir una vida llena de pasión, propósito, magia y milagros.
Creí que era una aventura y en realidad era la vida.
Creo en la vida eterna en este mundo, hay momentos en que el tiempo se detiene de repente para dar lugar a la eternidad.
Creo en mi corazón, el que yo exprimo para teñir el lienzo de la vida...
Creo que cualquier éxito en la vida se hace al entrar en una zona con un optimismo ciego y furioso.
Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros.
Creo que, en la vida práctica, el éxito, el auténtico éxito, tiene algo un tanto indecoroso; hay algo en la ambición que es siempre indecoroso.
Cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa está muy cerca de entender los de llevar un país.
Cualquiera puede hacer una cosa, el mérito está en hacer creer al mundo que uno lo ha hecho.