¡Arriba, haragán!. ¡No desperdicies la vida!. Ya dormirás bastante en la sepultura.
¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!
¡una vida llena de felicidad! nadie podría soportarla, porque sería un infierno en la tierra.