Contra la razón augusta, nada. Sobre el deber de dar empleo a las fuerzas que puso en la mente la naturaleza, nada. Ni rey sobre el derecho político, ni rey sobre la conciencia. Por encima del hombre, sólo el cielo.
Empleo las palabras que me has enseñado. Si no significan nada, enséñame otras. O deja que me calle.
Empleo mi vida en vagar por el camino mientras guardo las flores de las cuatro estaciones en mis pensamientos.
Recesión es cuando tu vecino se queda sin empleo; depresión es cuando lo pierdes tú.
Una sociedad se embrutece más con el empleo habitual de los castigos que con la repetición de los delitos.