La ciencia es un cetro en ciertas manos, al paso que en otras tan solo es un palitroque.
La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad.
La muerte no os concierne ni vivo ni muerto: vivo, porque sois; muerto porque ya no sois.
La soledad se sufre cuando se te impone, pero si la buscas por ti mismo es un regocijo.
Las leyes mantienen su crédito no porque sean justas, sino porque son leyes.
Lo bonito de la profesión de actor es que no existe ningún orden en el tiempo o la edad.
Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino.
Los juegos infantiles no son tales juegos, sino sus más serias actividades.
Los libros son el mejor viático que he encontrado para este humano viaje.
Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.