En el mar, como en el amor, suele ser mejor seguir una corazonada que obedecer a una biblioteca.
En la vejez se aprende mejor a esconder los fracasos; en la juventud, a soportarlos.
En lo que nos toque ser en la vida hay que tratar de ser el mejor, pero jamás creerse el mejor.
Es bueno acostumbrarse a la fatiga y a la carrera, pero no hay que forzar la marcha.
Es demasiado esperar que continué mi éxito. No pido esto. Todo lo que haré será mi mejor esfuerzo.