Puede ser que la religión esté muerta. Si es así, mejor intentemos descubrir otras fuentes de fuerza moral, antes de que sea demasiado tarde.
Puede ser, entonces, que la forma nos sirva mejor cuando actúa como obstrucción, para desconcertarnos y desviar el curso que pensábamos seguir. Puede ser que cuando ya no sepamos qué hacer hayamos llegado a nuestro verdadero trabajo, y que cuando ya no sepamos adónde ir hayamos comenzado el verdadero viaje. La mente que no se desconcierta no se está empleando. El arroyo que encuentra un obstáculo es el que canta.
Que en lugar de apuntar hacia un enemigo difuso, es mejor esperar que se torne en amigo, es mejor contar hasta diez con el palo en la mano, es mejor dejar una salva para mañana.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Que poca cosa es la realidad, mejor seguir, mejor soñar, que lo que vale no es el día, pero el sol, está, no es de papel es de verdad.
Querer deducir ciertas cosas de la sabiduría de Dios no es mucho mejor que hacerlo a partir del propio entendimiento.
Querer llegar a ser bueno es gran parte de la bondad.
Quien de verdad quiere ser bueno, lo será.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Quien ríe último, de la desgracia ajena, ríe mejor.
Raramente confiaremos en alguien que es mejor que nosotros.
Recordar es el mejor modo de olvidar.
Respirar es un hábito. La vida es un hábito o, mejor dicho, una sucesión de hábitos, ya que un individuo es una sucesión de individuos.
Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad, la locuacidad y la laringitis.
Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad.
Saber reconocer lo que hay de bueno en los demás nos hace buenos.
Sé bueno a causa de tu energía; nunca seas bueno a causa de tu debilidad.
Se dice que nuestro enemigo es nuestro mejor maestro. Al estar con un maestro, podemos aprender la importancia de la paciencia, el control y la tolerancia, pero no tenemos oportunidad real de practicarla. La verdadera práctica surge al encontrarnos con un enemigo.
Se juega mejor con 10 que con 11.
Sé prudente. Lo mejor en todo es escoger la ocasión.
Sea como fuere lo que pienses, creo que es mejor decirlo con buenas palabras.
Ser agradecido no significa que todo será siempre bueno. Sólo significa que eres capaz de aceptar cada experiencia como un regalo.
Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo.
Ser bueno no consiste en no cometer ninguna falta, sino en saber enmendarse.
Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada.