Ningún valor psíquico puede desaparecer sin ser sustituido por otro equivalente en intensidad.
No consideres como amigo al que siempre te alaba y no tiene valor para decirte tus defectos.
No debemos tomar la terquedad de nuestros prejuicios como valor para defender nuestras opiniones.
No es suficiente que un hombre tenga el deseo de matar para que la muerte se transforme en un valor.
No te apartes de mí, ven cada día a hacerme triste, a hacerme hombre, hijo tuyo... Visítame.
Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá un valor más alto que el de ser un hombre.