La sabiduría y la prudencia de nada sirven si no se presenta una ocasión propicia; los buenos arados nada pueden por sí solos, si no se presenta una estación favorable.
La salud es la unidad que da valor a todos los ceros de la vida.
La salvación por la esclavitud carece de todo valor. Salvar de la esclavitud es de un valor inestimable.
La temeridad cambia de nombre cuando obtiene éxito. Entonces se llama heroísmo.
La única forma posible de que perduren valores tales como la confianza y la prudencia, es a través de un estrecho contacto.
La vanidad hace siempre traición a nuestra prudencia y aún a nuestro interés.
La verdadera energía y el verdadero caracter son como el valor, tranquilo y moderado, sin alardes y sin vacilaciones.
La vida carece de valor si no nos produce satisfacciones. Entre éstas, la más valiosa es la sociedad racional, que ilustra la mente, suaviza el temperamento, alegra el ánimo y promueve la salud.
La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.
Las cosas pierden al ser poseídas todo el valor que tuvieron al ser deseadas, porque el deseo es un artista engañador y mentiroso.
Las cosas sólo tienen el valor que les damos.
Las penas y privaciones agudizan la inteligencia y fortalecen la prudencia.
Las tradiciones tienen el valor adicional de crear continuidad dentro de la familia.
Lo mejor que puedes dar a tu enemigo es el perdón; a un oponente, tolerancia; a un hijo, un buen ejemplo; a tu padre, deferencia; a tu madre, una conducta de la cual se enorgullezca; a ti mismo, respeto; a todos los hombres, caridad.
Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender.
Lo que da valor a un placer es usarlo raramente.
Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes.
Lo que tiene valor no es nuevo y lo nuevo no tiene valor.
Los besos son como pepitas de oro o de plata, halladas en tierra y sin un gran valor, pero preciosas porque revelan que cerca hay una mina.
Los errores poseen su valor, aunque sólo en alguna ocasión. No todo el mundo que viaja a la India descubre América.
Los libros sólo tienen valor cuando conducen a la vida y le son útiles.
Madre, te bendigo porque supiste hacer de tu hijo un hombre real y enteramente humano.
Madre, tu hijo no ha desaparecido. Madre, que yo lo encontré andando contigo. Lo veo en tus ojos, lo oígo en tu boca, y en cada gesto tuyo me nombra.
Mal hijo y buen marinero, mueren lejos.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.