Una palabra hiere más profundamente que una espada.
Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento.
Una palabra nos encierra. El viento pule en ella. El fuego. El mar también.
Una palabra nos libra de todo el peso y dolor de la vida. Esa palabra es amor.
Una palabra puede herir. Pero un martillazo es feroz.
Una palabra rara es en una página como un adoquín levantado en una calle.
Valiente es aquel que no toma nota de su miedo.
Virtud es fortaleza, ser bueno es ser valiente; escudo, espada y maza llevar bajo la frente; porque el valor honrado de todas armas viste: no sólo para, hiere, y más que aguarda, embiste.
Vuelve conmigo, soy incapaz de hablar porque te amo, porque "te amo" es una palabra que viene del mundo de lo vano y de lo viejo reiterado, vuelve conmigo, soy incapaz de hablar.
¡La felicidad! No existe palabra con más acepciones; cada uno la entiende a su manera.
¿Necesidad? Palabra cómoda con que el culpable se quita de encima la culpa, para arrojar en el vacío toda soberbia y traición.