Se marchó bajo la lluvia. Sin decir palabra. Sin mirarme. Y me cubrí la cara con las manos. Y lloré.
Se valiente y vive tu vida desde tu corazón, no necesitas permiso de nadie para ser feliz.
Si pudiéramos desterrar la palabra serio de nuestro vocabulario, muchas cosas se arreglarían.
Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.
Todas las madres vienen de la misma madre, por eso, madre es la verdadera palabra de un universo.
Tú puedes, tú deberías, y si eres lo suficientemente valiente para empezar, tú lo harás.
Un hombre de noble corazón irá muy lejos, guiado por la palabra gentil de una mujer.
Una palabra bien elegida puede economizar no sólo cien palabras sino cien pensamientos.