Nada perece en el universo; cuanto en él acontece no pasa de meras transformaciones.
Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.
Nada tan estúpido como vencer. La verdadera gloria está en convencer.
Nadie diga "de esta agua no beberé".
Nadie está graduado en el arte de la vida mientras no haya sido tentado.
Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.
Nadie está tan ocupado como para no encontrar tiempo para contarle a todo el mundo lo ocupado que está.
Nadie nos dijo que veniamos a gozar de esta vida.
Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.
Ni la vida, ni la libertad, ni la propiedad de ningún hombre está a salvo cuando el legislativo está reunido.
Ningún general asedia al adversario con tanta maestría, como esta flor amarilla. Todos los años toma febrero por asalto, instaura la floración total de la primavera y se retira sin ruido por las rutas de marzo.
Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no sabe.
Ninguna nación podrá emitir un juicio si antes no es capaz de juzgarse a sí misma. Pero a esta posición tan ventajosa suele llegar muy tarde.
No anheles impaciente el bien futuro: mira que ni el presente está seguro.
No busques fuera de ti, el cielo está adentro.
No creo en la muerte, porque uno no está presente para saber que en efecto ha ocurrido.
No dejes lo ganado por lo que está por ganar.
No enseñar a un hombre que está dispuesto a aprender es desaprovechar a un hombre.
No es el filósofo el que sabe donde esta el tesoro sino el que trabaja y lo saca.
No es el mayor esclavo aquel que está dominado por un tirano, por grande que sea ese mal, sino aquel que sirve de juguete a su propia ignorancia, al egoísmo y al vicio.
No es oro todo lo que reluce, ni todo lo que anda errante está perdido.
No está en mano de piloto que deje el viento su soplo.
No está la felicidad en vivir, sino en saber vivir.
No está la justicia en las palabras de la ley.
No está mal ser bella; lo que está mal es la obligación de serlo.