Para hacer la paz se necesitan por lo menos dos, mas para hacer la guerra basta uno sólo.
Pero ya sabe usted que quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.
Podemos comprendernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede interpretarse cada uno.
Por más que ambiciones, humilde o arrogante, sólo has de ser el dueño de lo que eres esclavo.
Por ninguna parte veo un dios de la vida, veo sólo ciegos que adornan sus crímenes con dios.