Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.
Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.
Los sueños se van con la noche. Y tan solo queda una bruma lejana e inatrapable.
Los vagabundos, no solo abundan; vagabundan
Los viajes sólo son necesarios para las imaginaciones menguadas.
Los zorros usan muchos trucos. Los erizos, sólo uno. Pero es el mejor de todos.
Lozanía de atardecer. El sabe que la campana redobla el sonido de la vida.
Madre hay solo una, no la ames en pasado o futuro, ámala en el presente.
Mal hombre es aquel que sabe recibir un beneficio y no sabe devolverlo.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Mañana es sólo un adverbio de tiempo.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Más se estima lo que con más trabajo se gana.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Me gusta y me fascina el trabajo. Podría estar sentado horas y horas mirando a otros cómo trabajan.
Me he quedado con mi alma para pensar solo en ti.
Me sepulto en cualquier parte y moriré... quién sabe dónde.
Mejor duerme el pobre que el que tiene que guardar con solicitud lo que con trabajo ganó y con dolor ha de dejar.
Mejor que el hombre que sabe lo que es justo es el hombre que ama lo justo.
Mejor se guarda lo que con trabajo se gana.
Mi amor sabe aguardar. No es impaciente: su deseo es arroyo, y no torrente que hacia ti, con certeza, sigue andando.
Mi obra, y mi pensamiento, no son tan sólo lo que yo he producido, son también lo que he visto, lo que me ha atraído y lo que he rechazado. Son todos mis maestros, todos mis discípulos y todos mis amigos.
Mi trabajo es cantar todo lo bello, encender el entusiasmo por todo lo noble, admirar y hacer admirar todo lo grande.