Grande o pequeño, todo hombre es poeta si sabe ver el ideal, más allá de sus actos.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Hay amor tan ingrato, quítame solo una duda, si eres tú el que se muere o soy yo el que te mato.
Hay que atender no sólo a lo que cada cual dice, sino a lo que siente y al motivo porque lo siente.