Cuando encontramos el amor encontramos también la razón y el sentido de la vida toda.
Dudar de todo es carecer de lo más preciso de la razón humana, que es el sentido común.
El capricho de nuestro humor es aún más arbitrario que el de la suerte.
El escritor es un hombre sorprendido. El amor es motivo de sorpresa y el humor, un pararrayos vital.
El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.