El capricho de nuestro humor es aún más arbitrario que el de la suerte.
El escritor es un hombre sorprendido. El amor es motivo de sorpresa y el humor, un pararrayos vital.
El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.
El humor es parte de la vida y en consecuencia no debe ser excluido, ni aun de la literatura seria.
El mal que me ha sucedido yo nunca lo lamenté, pero tampoco lo olvido pues dio sentido a mi bien.