El barco en que he de ir está en el puerto; a éste seguirá otro en que tú vayas. Te esperarán mis brazos, no se en dónde... tal vez en algún puerto... ¡en una playa!
El bien público está formado por un buen número de males particulares.
El buen sentido es el que mejor está repartido entre todo el mundo.
El burgués es el perfecto animal humano domesticado.
El caballero de la fe está solo en todo momento.
El camino de la civilización está pavimentado con envases de hojalata.
El carácter mercantil está dispuesto a dar, pero sólo a cambio de recibir; para él, dar sin recibir significa una estafa.
El cementerio está lleno de personas imprescindibles.
El chiste está en lo que uno recalca. O nos hacemos infelices o nos hacemos fuertes. La cantidad de trabajo es la misma.
El cielo gobierna los acontecimientos del mundo sin ser visto; esta acción oculta del cielo es lo que se llama el destino.
El cielo, el infierno y el mundo entero, está en nosotros.
El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.
El conocimiento duerme y ronca en las bibliotecas, pero la sabiduría esta en todas partes, bien despierta, alerta.
El conocimiento no es algo separado y que se baste a sí mismo, sino que está envuelto en el proceso por el cual la vida se sostiene y se desenvuelve.
El corazón del loco está en la boca; pero la boca del sabio está en el corazón.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.
El corazón necesita amar. Celestial o terreno, ha de amar algún objeto, y es vano luchar contra esta ley.
El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos, los caballos.
El cuerpo humano no es más que apariencia, y esconde nuestra realidad.
El deber de un hombre está allí donde es más útil.
El delito de los que nos engañan no está en el engaño, sino en que ya no nos dejan soñar que no nos engañarán nunca.
El descubrimiento de un nuevo plato contribuye más a la felicidad del género humano que el descubrimiento de una nueva estrella.
El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices.
El dinero siempre está ahí, sólo cambian los bolsillos.