Mujer el mundo está amueblado por tus ojos.
Nada es accidental en el universo -ésta es una de mis Leyes de Física- excepto el propio universo entero, que es Accidente Puro, divinidad pura.
Nada es evidente. Nada está dado. Todo es construido.
Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis.
Nada es verdad, todo está permitido.
Nada está construido en la piedra. Todo está construido en la arena. Pero debemos construirlo como si la arena fuese piedra.
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.
Nada más santo en esta vida nuestra que la primera revelación del amor, el palpitar primero de sus alas de seda.
Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.
Nada tan estúpido como vencer. La verdadera gloria está en convencer.
Nadie diga "de esta agua no beberé".
Nadie está graduado en el arte de la vida mientras no haya sido tentado.
Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.
Nadie está tan ocupado como para no encontrar tiempo para contarle a todo el mundo lo ocupado que está.
Nadie nos dijo que veniamos a gozar de esta vida.
Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.
Ni en mi vida privada ni en mis escritos jamás he mantenido en secreto el hecho de ser un abierto y completo no-creyente.
Ni la vida, ni la libertad, ni la propiedad de ningún hombre está a salvo cuando el legislativo está reunido.
Ningún conocimiento humano puede ir más allá de su experiencia.
Ningún general asedia al adversario con tanta maestría, como esta flor amarilla. Todos los años toma febrero por asalto, instaura la floración total de la primavera y se retira sin ruido por las rutas de marzo.
Ningún poder humano puede jamás violentar el sagrario impenetrable de la libertad del corazón.
Ningún ser humano nace con impulsos hostiles o violentos, nadie se vuelve hostil o violento sin tomarse el tiempo necesario para aprenderlo.
Ningún ser humano tiene el derecho de iniciar el uso de la fuerza contra otro.
Ningún ser humano, pasando la edad irracional de la niñez, querrá conscientemente matar a alguna criatura que mantiene su vida de la misma tierra que él.
Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no sabe.