Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros.
Error humano de los más peligrosos es olvidar aquello que se quiere lograr.
Es absolutamente imposible encarar problema humano alguno con una mente carente de prejuicios.
Es el mejor de los buenos quien sabe que en esta vida todo es cuestión de medida: un poco más, algo menos. . .
Es fácil ver cómo donde hay sacrificios, alguien los está recogiendo. Donde hay servicio, alguien está sido servido. El hombre que te habla de sacrificios está hablando de esclavos y amos, e intenta ser el amo.
Es grande ser grande, pero es mayor ser humano.
Es intrínseco al carácter francés el exagerar, el quejarse y tergiversar los hechos cuando se está descontento.
Es mejor ser un ser humano insatisfecho que un cerdo satisfecho.
Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.
Es necesario que la moral y las ideas políticas de la generación que está formándose dejen de depender de la noticia del día o de las circunstancias del momento.
Es necesario siempre esperar cuando se esta desesperado, y dudar cuando se espera.
Es nuestro deseo siempre peregrino en las cosas de esta vida, y así con vana solicitud anda de unas en otras sin saber hallar patria ni descanso.
Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.
Es realmente imposible quedarse sin ideas, ya que éstas se encuentran en todas partes. El mundo está lleno de ideas germinales.
Es sincero el dolor del que llora en secreto.
Es terrible hablar bien cuando se está errado.
Es un error creer que uno está rodeado de tontos, aunque sea verdad.
Es un examen muy fuerte, una experiencia muy nueva y muy rigurosa prueba, poner al que está mortal en los labios el cristal, y decide que no beba.
Es una necedad arrancarse los cabellos en los momentos de aflicción, como si ésta pudiera ser aliviada por la calvicie.
Ese beso que a tiempo me pediste temblando esta noche en mis labios es granada en sazón.
Está bien tener sombrero por si se presenta una buena ocasión para quitárselo.
Esta calle triste, se alegra cuando pasas tú, mujer preferida entre todas.
Esta dentro de lo natural que los jóvenes sean vehementes, mordaces.
Esta es la ley de la atracción: no atraes lo que quieres. Atraes lo que eres.
Esta es la primera época que ha prestado mucha atención al futuro, lo cual no deja de ser irónico, ya que tal vez no tengamos ninguno.