Si el hombre sabio observa una conducta displicente, no inspirará respeto; si se limita a estudiar, sus conocimientos no serán profundos. Debéis ser siempre sinceros, fieles y actuar con buena fe.
Si hay algo que ennoblezca a la juventud, es el miramiento y el respeto a los ancianos.
Si la libertad significa algo, será, sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír.
Si las leyes fueran constituidas por los hombres, o por las sentencias de los jueces, serían derechos matar, robar, adulterar, etcétera.
Si no somos corresponsables del pasado, tampoco tendremos derecho a reclamarnos legítimos propietarios del futuro.
Si quieres ser un gran líder, recuerda tratar a todo el mundo y en todo momento con respeto. Primero, porque nunca sabes cuando necesitarás su ayuda. Segundo, porque es un signo de respeto hacia la gente, lo cuál hacen los líderes.
Si ser egomaníaco significa creer en lo que hago y en mi arte o música, entonces respeto que me llames así. Creo en lo que hago y lo diré.
Si tenéis la fuerza, nos queda el derecho.
Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.
Sin alteza de ideas nadie espere el respeto común.
Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.
Sólo el ejercicio general del derecho libra a los pueblos del dominio de los ambiciosos.
Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio.
Sólo yo tengo el derecho de corregir, pues sólo puede castigar quien ama.
Soy hombre, nada humano me es ajeno.
Tanto el creyente como el no creyente son seres humanos. Debemos tenernos un gran respeto.
Tiene derecho a criticar, quien tiene un corazón dispuesto a ayudar.
Tienen derecho a censurar los que tienen corazón para ayudar.
Tienes derecho a expresar libremente todo aquello que te esté permitido decir.
Toda autoridad no constituída con arreglo a la ley es ilegítima, y por tanto, no tiene derecho alguno a gobernar ni se está en la obligacidn de obedecerla.
Toda ley supone una autoridad de donde emana, y la causa eficiente y radical de ésta es, por derecho inherente, esencial al pueblo e imprescriptible de su soberanía.
Todas las obras del hombre tienen su origen en la fantasía creadora. ¿Qué derecho tenemos entonces a la amortización de la imaginación?.
Todo hombre tiene derecho a dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando; lo único que no puede hacer es olvidarla.
Todo hombre tiene derecho a ser feliz.
Un erudito que no sea serio no inspirará respeto, y su sabiduría, por lo tanto, carecerá de estabilidad.