La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.
La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser el opresor de sí mismo.
La libertad es el derecho de escoger a las personas que tendrán la obligación de limitárnosla.
La libertad es el derecho que tiene todo hombre a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía.