El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.
El arte es un compendio de la naturaleza formado por la imaginación.
El arte no tiene nada que ver con el gusto. No existe para que se le pruebe.
El arte tiene un enemigo que se llama ignorancia.
El arte verdadero sólo tiene que lanzar proclamas y llevarse a cabo en el silencio.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
El azar tiene muy mala leche y muchas ganas de broma.
El cine tiene que producir sosiego.
El consumismo tiene una fuerte raíz en la publicidad masiva y en la oferta bombardeante que nos crea falsas necesidades.
El corazón es lo primero que vive en la estructura del animal y lo último que muere. En él tiene su comienzo y su término la vida.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El deber tiene una gran similitud con la felicidad de los demás.
El desdichado no tiene otra medicina que la esperanza.
El deseo es algo irracional por el cual uno siempre tiene que pagar un alto precio.
El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices.
El destino tiene dos maneras de herirnos: negándose a nuestros deseos y cumpliéndolos.
El dinero consagrado a la beneficencia no tiene mérito si no representa un sacrificio, una privación.
El dolor tiene un gran poder educativo; nos hace mejores, más misericordiosos, nos vuelve hacia nosotros mismos y nos persuade de que esta vida no es un juego, sino un deber.
El ego es como tu perro. El perro tiene que seguir al amo y no el amo al perro. Hay que hacer que el perro te siga. No hay que matarlo, sino que domarlo.
El erotismo es cuando la imaginación hace el amor con el cuerpo.
El escritor que quiera saber cómo debe conducirse en relación a la posteridad no tiene más que examinar en los viejos libros qué es lo que le causa agrado y cuáles son las omisiones que más lamenta.
El espectador debe adquirir conciencia de lo que la pintura tiene de sagrado, de modo que se descubra ante ella como en la iglesia.
El estado ideal no es aquel en que cada uno tiene acceso a la misma cantidad de riqueza, sino en proporción a su contribución a la riqueza general.
El estilo de vida americano depende de la ambición, y mi nuevo hombre tiene que carecer totalmente de ambiciones. (. . . ) no le interesará acumular trastos, y la economía depende de eso. Todas tus agencias publicitarias están metiéndote en la cabeza la idea de acumular cada vez más cosas.
El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano.