Un padre que sabe dar rienda suelta a su infante interior, será capaz de valorizar el mundo interno de sus hijos, aunque éste sea uno con necesidad especial.
Un perro sabe donde se tira comida.
Una cara mentirosa debe ocultar lo que sabe un corazón falso.
Uno de los signos de los tiempos es la indiferencia por el mañana. Nadie sabe en que consistirá mañana la vida. Esta incertidumbre perpetua agota los nervios, a el punto en que no encontramos nada que valga la pena. Ante eso, (en tiempos modernos) chaplin nos dice que no desesperemos, ya que aunque haya qua andar por esos caminos, vale la pena hacerlo si son dos los qua andan.
Uno no sabe nunca lo que resulta si las cosas cambian de repente; ¿pero sabe uno lo que resulta si no cambian?.
Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Sólo existen certezas y seguridades para las máquinas.
Vale mas el que sabe más.
Vivir no es otra cosa que una resistencia inútil. El hombre sabio sabe que va a morir, pero vive y se resiste a la muerte tanto como puede..
Yo escribo, porque si no me hubiera muerto, para buscar el sentimiento de la existencia.
Yo he preferido de hablar de cosas imposibles porque de lo posible se sabe demasiado.
¡espero que mis alumnos busquen!. Porque han llegado a saber que se busca sólo para buscar. Que el encontrar es, en efecto, la meta, pero que muy a menudo puede significar también el final de esa tensión fructífera. El alumno debe saber que en todo lo que vive está contenido su propio cambio, desarrollo y disolución. La vida y la muerte están ya en el mismo germen. Lo que hay entre ellas es el tiempo. Así, pues, nada esencial, sino sólo una medida que se llena necesariamente. Con este ejemplo aprenderá el alumno a conocer lo único que es eterno: el cambio, y lo que es temporal: la permanencia.
¿cuál es la esencia de un buen gobierno? no resolver los asuntos con precipitación y no buscar el propio provecho.
¿por qué debemos aceptar los consejos del papa sobre sexo? si él sabe algo al respecto, pues, ¡no debería!.
¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?
¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?.
¿Quién es libre? Sólo el que sabe dominar sus pasiones.
¿Quién no sabe que en México seguimos al pie de la letra el precepto bíblico de alabar a los muertos? A los vivos los elogiamos cuando pueden darnos algo.
¿quién puede bajar los ojos como una mujer? ¿y quien sabe alzarlos como ella?.
¿Quién sabe si quizá todo el amor mío no fue más que un engaño de los sentidos, de la fantasía?.
¿Sabe lo mejor de los corazones rotos? Que sólo pueden romperse de verdad una vez. Lo demás son rasguños
¿Sabe un perro que va a morir?