No hay nada que temer. He tocado fondo. No puedo caer más bajo que tu corazón
No hay nada que temer. He tocado fondo. No puedo caer mas bajo que tu corazón.
No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.
No hay nada tan cierto en el mundo como la muerte y los impuestos.
No hay nada tan difícil, que buscándolo, no pueda encontrarse.
No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable.
No hay nada tan rápido como un sentimiento de antipatía.
No hay nada tan recompensante como hacer a la gente darse cuenta de que son valiosas en este mundo.
No hay nada, sin duda, que calme el espíritu tanto como el ron y la verdadera religión.
No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.
No hay ninguna razón para que a un mismo hombre le guste los mismos libros a los 18 que a los 48 años.
No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
No hay que morir por el otro, sino vivir para disfrutar juntos.
No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.
No hay secretos para el éxito. Este se alcanza preparándose, trabajando arduamente y aprendiendo del fracaso.
No hay un espectáculo en la tierra más atractivo que contemplar a una mujer hermosa cocinando para el hombre que ama.
No hay una edad para empezar a ser galante ni para dejar de serlo.
No hay viento favorable para el que no sabe donde va.
No he logrado nada solo. Millones de personas en todo el mundo ansiaban la paz. Por eso digo que no hay que minusvalorar el poder de la oración.
No he nacido para sólo un rincón, mi patria es todo el mundo.
No me arrepiento de nada. El que se arrepiente de lo que ha hecho es doblemente miserable.
No me gustan las entrevistas, porque siempre tengo dificultades para acordarme de las mentiras que conté en la última.
No nací para compartir el odio, sino el amor.
No necesitas una espada para cortar dos flores.
No os avergoncéis de preguntar para resolver vuestras dudas, y meditad las respuestas que os hayan sido dadas.