El patriotismo no es ditirambo sino crítica constructiva. Se descubren los errores para que no se repitan, se señalan los vivios para corregirlos y las llagas para curarlas. El patriotismo es en esencia amor admirativo y anhelo apasionado de superación.
El pecho está lleno de muchas cosas para decirte. Hay momentos en que me parece que el idioma no es nada.
El peligro es el gran remedio para el aburrimiento.
El peor de todos los pasos es el primero. Cuando estamos listos para una decisión importante, todas las fuerzas se concentran para evitar que sigamos adelante. Ya estamos acostumbrados a esto. Es una vieja ley de la física: romper la inercia es difícil. Como no podemos cambiar la física, concentremos la energía extra y a si conseguiremos dar el primer paso. Después el camino mismo ayuda.
El peor pecado para con nuestras criaturas amigas, no es el odiarlas, sino ser indiferentes con ellas, esa es la esencia de la inhumanidad.
El perdón, una de las pocas cosas que puedo dar a otros, sin tenerla para mi mismo.
El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad.
El poder arbitrario constituye una tentación natural para un príncipe, como el vino o las mujeres para un hombre joven, o el soborno para un juez, o la avaricia para el viejo, o la vanidad para la mujer.
El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra.
El poeta escribe para expresarse, es decir, para afirmarse a sus ojos analizando sus propios sentimientos, sin ocuparse con exceso de las reacciones de los auditores eventuales.
El poeta escribe para un futuro que no va a conocer.
El porvenir es un lugar cómodo para colocar los sueños.
El primer mérito de un cuadro es ser una fiesta para la vista.
El problema de ser pobre es que te ocupa todo el tiempo.
El que escribe en el alma de un niño escribe para siempre.
El que nada desea, es sospechoso.
El que nada duda, nada sabe.
El que nada emprende, nada concluye.
El que nada sabe, de nada duda.
El que no ama su patria no puede amar nada.
El que no ha sufrido no sabe nada; no conoce ni el bien ni el mal; ni conoce a los hombres ni se conoce a sí mismo.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
El que no reconoce al necio nada más verlo, es un necio también
El que no sirve para servir, no sirve para vivir.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.