El momento correcto para empezar no es mañana o la próxima semana, sino ahora.
El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo.
El mundo es una comedia para los que piensan y una tragedia para los que sienten.
El optimismo es la fe que conduce al logro. Nada puede hacerse sin esperanza y confianza.
El orgullo humano sabe inventar los nombres más serios para ocultar su propia ignorancia.
El orgullo se resarce siempre y no pierde nada, incluso cuando renuncia a la vanidad.