Dar de mala gana es grosería. Nada cuesta añadir una sonrisa.
De amar las glorias pasadas, se sacan fuerzas para adquirir las glorias nuevas.
De cualquier forma, quien es suficientemente perseverante para transitar este camino, si es necio, llegará a ver claro; si es débil, llegará a ser fuerte.
De esta vida sacarás lo que disfrutes, nada más.
De la justicia no tienen nada que temer los pueblos, sino los que se resisten a ejercerla.
De la semilla que arrojes un huerto plantaré y a él te allegarás para llenar tu corazón.
De los cobardes no se ha escrito nada.
De los cuarenta para arriba no te mojes la barriga.
De los defectos sólo se da cuenta el desamorado; de ahi que para verlos tengamos que volvernos también desamorados, aunque no más de lo necesario.
De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.
De nada sirve comprender el universo entero cuando se está solo.
De nada sirve correr, lo que conviene es partir a tiempo.
De nada sirve morir. Hay que hacerlo a tiempo.
De nada vale estar vivo si hay que trabajar.
De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes.
De vez en cuando me encuentro con un joven en el que no desearia ver nada cambiado ni mejorado; sólo me preocupa que haya tantos perfectamente dispuestos a nadar con la corriente de su época...
Debe desear todo hombre vivir para saber, y saber para bien vivir.
Debe uno ser pobre para conocer el lujo de dar.
Debemos arrojar a los oceanos del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán: que aqui existió un mundo donde prevalació el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.
Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.
Debemos hacer más para librar a nuestro mundo de las malévolas armas cuyos objetivo principal son los inocentes de cualquier conflicto, las mujeres y los niños.
Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él.
Debemos ser honestos con respecto a lo que queremos en lugar de mentirnos a nosotros mismos para quedarnos en nuestra zona de confort. Sí puedes.
Debes perder una mosca para pescar una trucha.
Debieras extinguir tus ojos antes que se extinga el sol, para dejarlo encendido.