Los que dejan al rey errar a sabiendas, merecen pena como traidores.
Los que llevan condecoraciones son como las tiendas de poco género que todo lo exhiben en el escaparate.
Los que se enamoran de la práctica sin la teoría son como los pilotos sin timón ni brújula, que nunca podrán saber a dónde van.
Los que se proponen como objeto supremo de su vida la felicidad personal, es natural que no tengan inclinación hacia el matrimonio.
Los que se quejan de la forma como rebota la pelota, son aquellos que no la saben golpear.
Los recuerdos no pueblan nuestra soledad, como suele decirse; antes al contrario, la hacen más profunda.
Los sentimientos son inocentes como las armas blancas
Los seres humanos serán más felices cuando encuentren caminos para vivir como las antiguas comunidades primitivas. Esa es mi utopía.
Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.
Lozanía de atardecer. El sabe que la campana redobla el sonido de la vida.
Luchar contra nuestro destino sería un combate como el del manojo de espigas que quisiera resistirse a la hoz.
Luego volvió a la puerta y allí permaneció mientras duró la lluvia, mirando cómo Dios aflojaba por un rato las tuercas de su tormento.
Luna llena mi aldea deteriorada es como usted la ve.
Madrid, deshabitado como mi colchón el verano en que me hice mayor, y ella que ya no llama.
Maestro, quisiera saber cómo viven los peces en el mar. Como los hombres en la tierra: los grandes se comen a los pequeños.
Mal hombre es aquel que sabe recibir un beneficio y no sabe devolverlo.
Mala cosa es tener un lobo cogido por las orejas, pues no sabes cómo soltarlo ni cómo continuar aguantándolo.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Mano sobre mano, como mujer de escribano
Marilyn era un absoluto genio como actriz cómica, con un sentido extraordinario para los diálogos cómicos. Tenía ese don. Nunca después he vuelto a encontrar una actriz así.
Mariposa que revoloteas. Como tú siento que soy una criatura de polvo.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Me aburro si hago siempre lo mismo. Admiro a Hitchcock; pero no podría trabajar como él, porque siempre hacía la misma película.
Me desconcierta tanto pensar que Dios existe, como que no existe.