Si se llega a un punto determinado, ya no hay regreso posible. Hay que alcanzar ese punto.
Toda aflicción que llega acaba por irse. Así sucede con las glorias y las tragedias del mundo.
Todo viejo amor es un recuerdo agradable mientras no interviene la persona que lo inspiró.
Todos los consejos que los padres dan a la juventud tienen por finalidad impedir que sean jóvenes.