El que escucha consejos, llega a viejo.
No se llega a viejo por haber vivido cierto número de años. Uno llega a viejo porque ha abandonado su ideal. Los años arrugan la piel, renunciar al ideal arruga el alma.
Quien no oye consejo, no llega a viejo.
El primer favor denegado, anula todos los anteriores.
Lo mejor que la naturaleza ha dado al hombre es la brevedad de su vida.
Muchas cosas se reputan imposibles antes de haberse realizado.
La sangre joven no obedece un viejo mandato.
Van juntos platicando Un paraguas y un viejo abrigo En la lluvia de primavera.
A barco nuevo, capitán viejo.
A buey viejo pasto tierno.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A cada cerdo le llega su San Martín.
A cada puerco le llega su sábado.
A cada santo, le llega su hora.
A fuerza de construir bien, se llega a buen arquitecto.
A fuerza de hablar de amor, uno llega a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es la pasión más natural del hombre.
A norte joven y a sur viejo, no les fíes el pellejo.
A perro viejo no hay tus tus.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A veces mi corazón va donde mi voz no llega.
Acepta los riesgos, toda la vida no es sino una oportunidad. El hombre que llega más lejos es, generalmente, el que quiere y se atreve a serlo.
Alguno no llega jamás a ser hombre, y sigue siendo rana, ardilla u hormiga.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Amor no llega demasiado tarde a quien se siente demasiado solo.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.