Las mujeres desconfían demasiado de los hombres en general y muy poco en particular.
Las ondas del chapoteo derriten poco a poco el hielo del estanque.
Las palabras son como las hojas; cuando abundan, poco fruto hay entre ellas.
Las personas afortunadas se corrigen poco: Creen tener siempre razón mientras la fortuna sostiene su mala conducta.
Las personas necesitan un poco de locura, de otro modo nunca se atreven a cortar la soga y liberarse.
Las personas que hacen poco ruido son peligrosas.
Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho.
Le vamos robando trocitos al tiempo y así comprendemos lo mucho que vale un momento.
Leed mucho, pero no muchas cosas.
Lenta es la experiencia de todos los pozos profundos; tardan mucho en saber lo que ha caído a su fondo.
Levanta hacia mí tus ojos, tus ojos lentos, y ciérralos poco a poco conmigo dentro.
Llamamos bello a aquello que es elogiado por el periódico y que produce mucho dinero.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender.
Lo poco que sé es fruto de mi ignorancia.
Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.
Lo que cuesta poco se estima en menos.
Lo que está delante de nosotros y lo que está detrás es poco importante comparado con lo que reside en nuestro interior.
Lo que hace que la mayoría de las mujeres sean tan poco sensibles a la amistad es que la encuentran insípida luego de haber probado el gusto del amor.
Lo que mucho ocupa termina por preocupar.
Los afligidos se apartan de lo que aman mucho.
Los arquitectos tenemos la manía de la utopía y es porque conocemos tan poco nuestra tierra que ni la queremos.
Los críticos de arte no se parecen mucho a los grandes pintores.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Los deleites duran mucho menos que su recuerdo.