Los solteros ricos deberían pagar más impuestos. No es justo que unos sean más felices que otros.
Nadie imagina cuánto ingenio se requiere para no parecer nunca ridículo.
Ningún poder humano puede jamás violentar el sagrario impenetrable de la libertad del corazón.
Nunca subestimes el poder de las palabras para aliviar y reconciliar las relaciones.
Para amasar una fortuna no se requiere ingenio, lo preciso es carecer de delicadeza.
Para poder enseñar a todos los hombres a decir la verdad es preciso que aprendan a oirla.