El hombre es un niño: su poder es el poder de crecer.
El hombre no posee el poder de crear vida. No posee tampoco por consiguiente el derecho a destruirla.
El hombre tiene miedo a la pérdida del poder, le asustan las mujeres que saben lo que quieren y están seguras de si mismas.
El hombre va como los peones: de casilla en casilla sin poder atrapar a la dama.
El ingenio en el amor, es como la poesía en la literatura. Se puede prescindir de ello, pero es una lástima.
El ingenio quizás es al talento lo que el instinto a la razón.
El marketing se está convirtiendo en una batalla basada más en la información que en el poder de las ventas.
El mas acerbo dolor entre los hombres es el de aspirar mucho y no poder nada.
El máximo de poder es la iniciación de la decadencia.
El pasado no tiene poder sobre el momento presente.
El pesimismo conduce a la debilidad, el optimismo al poder.
El pesimismo conduce a la debilidad; el optimismo al poder.
El pesimismo lleva a la debilidad, el optimismo al poder.
El poder arbitrario constituye una tentación natural para un príncipe, como el vino o las mujeres para un hombre joven, o el soborno para un juez, o la avaricia para el viejo, o la vanidad para la mujer.
El poder conseguido por medios culpables nunca se ejercitó en buenos propósitos.
El poder de Dios reside en todos nosotros (sus hijos). Utilízalo bien y se te abrirán muchas puertas.
El poder económico se ejerce a través de lo positivo, ofreciendo a los hombres una recompensa, un incentivo, un pago, un valor. El poder político se ejerce a través de lo negativo, por la amenaza de castigo, daño, encarcelamiento y destrucción. Las herramientas del hombre de negocios son los valores, la herramienta del burócrata es el miedo.
El poder es bien tenido cuando es el poderoso mas amado que temido.
El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla.
El poder muestra al hombre.
El poder no es más que el respeto a todas las manifestaciones de la justicia.
El poder nunca es estable cuando es ilimitado.
El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra.
El poder pudre la sangre y oscurece el pensamiento.
El poder sin límites, es un frenesí que arruina su propia autoridad.