El hombre a quien el dolor no educó siempre será un niño.
El hombre es un niño que ha dedicado toda la vida a limitarse, a verse limitado y a aceptarse limitado.
El hombre es un niño: su poder es el poder de crecer.
El hombre llega hasta donde la mujer quiere.
El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.
El horizonte fue creado donde existe un siempre, ¿en dónde? en algún lugar.
El jardín silencioso. donde la camelia, ofrece su blancura.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia.
El microscopio empieza donde el telescopio termina.-
El mucho trato hermana al perro y al gato.
El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores del parto, muéstrales al niño.
El niño conoce instintivamente a su amigo y a su enemigo.
El niño duerme frente a las olas de verano en el cochecito.
El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico.
El niño juega con una serenidad perfecta.-
El niño muerto. ¿Quien romperá, las paredes de papel?, ¡son tan frías...!.
El niño que imita al cormorán es aún más maravilloso.
El niño que llevo en mi espalda lame mi pelo; ¡Es tan cálido!.
El niño reconoce a la madre por la sonrisa.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El perro del hortelano, que no come las berzas ni las deja comer a su amo.
El perro hizó del hombre su Dios, si el perro fuera ateo sería perfecto.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
El perro que ladra a la luna está plenamente convencido que la luna lo oye.