Ahora cuesta más entretener a un niño, que lo que alguna vez costó educar a sus padres.
Ahora que nos amamos...fuego somos donde mariposas se suicidan.
Ajedrez: Una actividad donde los problemas deben ser resueltos: con la razón, con la imaginación y con la conciencia. Una necesidad de realizar, de que lo que se hace tenga impacto, despierte interés y sea objeto de una respuesta de los demás. El principio de efectividad se hace presente por el amor y el trabajo productivo.
Al hombre le interesa lo real, como tal, aunque no sea deseable. Al niño le importa lo deseable, como tal, aunque no sea real.
Al pan se arrima el perro.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Al potro y al niño, con cariño.
Albergue pobre. Los gemidos del perro en la lluvia nocturna.
Allá donde esté, en un paraíso maravilloso, sólo le faltará una cosa. . . Tú.
Allá donde la moral y la religión son reducidas al ámbito exclusivamente privado, faltan las fuerzas que puedan formar una comunidad y mantenerla unida.
Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid.
Allí donde Dios erige una iglesia, / el demonio siempre levanta una capilla; / y si vas a ver, encontrarás / que en la segunda hay más fieles.
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
Allí donde el silencio se rompió las musas danzaron.
Allí donde está el dolor, está también lo que lo salva.
Allí donde hay amor, hay vida; el odio conduce a la destrucción.
Allí donde la toques, la memoria duele.
Allí donde la vida levanta muros, la inteligencia abre una salida.
Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres.
Antes de querer cambiar al niño, tendríamos que querer cambiar nosotros.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Aquí estoy, desnuda, sobre las sábanas solitarias de esta cama donde te deseo.
Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.
Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.